La aviación experimental sigue creciendo en Argentina de la mano de entusiastas que apuestan al desarrollo propio. En ese marco, Mariano Rodríguez participó de un taller de aviación experimental realizado el 14 y 15 de marzo, donde se abordó la construcción de aeronaves recreativas que pueden desarrollarse en talleres o incluso en espacios domésticos.
Se trata principalmente de aeronaves ultralivianas, reguladas por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), conocidas como autogiros o giroscopteros. Este tipo de aeronaves, utilizadas con fines recreativos, cuentan con una estructura más accesible en comparación con otros modelos, lo que permite su construcción de manera artesanal bajo normativas específicas.
Rodríguez explicó que en Argentina no existen fabricantes de este tipo de aeronaves, lo que impulsó, años atrás, a un grupo de constructores experimentales a proponerse un objetivo ambicioso: replicar y adaptar los desarrollos que ya se realizaban en el exterior. La iniciativa comenzó en 2005 y, tras un largo proceso de aprendizaje, pruebas y trabajo colaborativo, finalmente lograron concretar su meta.
Hoy, un grupo conformado por siete personas de distintas partes del país ha conseguido construir estos autogiros utilizando exclusivamente materiales nacionales, marcando un hito dentro de la aviación experimental argentina. “Es el resultado de muchos años de esfuerzo y pasión por volar”, destacó.
El taller no solo permitió compartir conocimientos técnicos, sino también experiencias y aprendizajes entre quienes forman parte de este mundo, fortaleciendo una comunidad que continúa creciendo y apostando al desarrollo independiente dentro del ámbito aeronáutico.
A continuación la nota completa realizada por el periodista Claudio Paez para Nuevo Mundo Noticias.






















































