En el marco del Día Mundial del Riñón, el médico Dr. Aimetta remarcó la importancia de tomar conciencia sobre el cuidado de estos órganos vitales y la necesidad de realizar controles periódicos para detectar posibles enfermedades a tiempo.
Los riñones cumplen funciones fundamentales en el organismo y, como ocurre con otros órganos, poseen una reserva funcional que permite que el cuerpo continúe trabajando aun cuando comienzan a presentarse problemas. Sin embargo, cuando aparecen síntomas, generalmente es señal de que la función ya se encuentra comprometida.
Según explicó el profesional, las enfermedades renales pueden desarrollarse de dos maneras. Por un lado, de forma primaria, cuando las personas nacen con alguna patología o presentan enfermedades de origen autoinmune. Por otro, de manera secundaria, asociadas a otras condiciones como la hipertensión, la diabetes o infecciones urinarias que se repiten con frecuencia.
En este sentido, la prevención cumple un rol central. La llamada prevención primaria apunta a evitar que la enfermedad aparezca, mediante hábitos saludables como mantener una alimentación equilibrada y baja en sal, realizar actividad física diaria, evitar el consumo excesivo de alcohol y no abusar de medicamentos como Ibuprofeno o Diclofenac sin indicación médica.
Cuando la enfermedad renal ya está presente, se trabaja desde la prevención secundaria o terciaria, con medidas similares pero con controles y tratamientos más específicos para evitar que el daño avance.
Finalmente, el especialista destacó la importancia de realizar controles médicos al menos cada seis meses, ya que la detección temprana permite actuar a tiempo y preservar la salud de los riñones.
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