La secretaria de Gobierno, Mariela Coy, junto a Cristian y Narela, responsables del área de Tránsito, participaron de una destrucción de caños de escape no reglamentarios, en el marco de la ordenanza vigente desde 2014.
La medida busca combatir la contaminación sonora y avanzar en un objetivo claro: recuperar el silencio y mejorar la calidad de vida en la ciudad.
Desde el municipio destacaron que este trabajo es el resultado de las medidas preventivas y controles que se llevan adelante todos los fines de semana desde hace más de un año, realizando operativos constantes para detectar este tipo de infracciones y otras.
A continuación la nota completa























































