Una nueva movida sobre dos ruedas empieza a hacerse visible entre los jóvenes: una forma urbana y libre de vivir el ciclismo que va mucho más allá de pedalear. Se trata de una tendencia que crece, se contagia y se expresa en trucos, piruetas y destrezas que transforman la bicicleta en una herramienta de juego, expresión y deporte.
Desde Bicicletería Gebarth, donde estuvimos dialogando con referentes del rubro, destacan que cada vez son más los chicos y chicas que se acercan interesados en este tipo de ciclismo urbano. Una práctica que se construye en la calle, en las plazas y en cualquier espacio disponible, pero que hoy empieza a mostrar la necesidad de contar con un lugar adecuado y seguro para desarrollarse.
El fenómeno de los biciniños no es solo una moda: es una forma de movimiento, de encuentro y de identidad juvenil. Un deporte urbano que se moviliza desde abajo, con creatividad y pasión, y que abre el debate sobre la importancia de acompañar estas expresiones con espacios que fomenten el deporte, el cuidado y la convivencia. Porque cuando hay lugar para rodar, también hay lugar para crecer.
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