El hantavirus es una enfermedad viral que se transmite principalmente a través del contacto con excrementos, orina o saliva de roedores infectados. Aunque suele asociarse a determinadas zonas del país con antecedentes de casos, la presencia de roedores silvestres hace que la prevención y el conocimiento de la enfermedad sean fundamentales en cualquier región.
Los síntomas suelen aparecer entre una y seis semanas después de la exposición. En una primera etapa pueden confundirse con una gripe, ya que incluyen fiebre, dolores musculares, cansancio intenso, dolor de cabeza, náuseas, vómitos y dolor abdominal. Sin embargo, la enfermedad puede evolucionar rápidamente y provocar dificultades respiratorias severas, por lo que la consulta médica temprana resulta fundamental ante la aparición de estos signos.
Entre las medidas de prevención más importantes se destacan mantener limpios los espacios, evitar la acumulación de basura o elementos que puedan servir de refugio para roedores, sellar agujeros y accesos en viviendas y galpones. Al realizar tareas de limpieza en lugares con posible presencia de roedores, se recomienda humedecer previamente las superficies con agua y lavandina para evitar que se levante polvo contaminado y utilizar guantes de protección.
A continuación la nota completa
























































