La Escuela 232 y la Escuela Taller 49 llevaron adelante su muestra anual, un cierre de año que reunió a estudiantes, docentes y familias en un clima de entusiasmo y satisfacción. Estuvimos con directivos y profesoras, quienes resaltaron el gran esfuerzo colectivo que hizo posible este proyecto, resultado de meses de trabajo sostenido dentro y fuera del aula.
La felicidad de los chicos al ver exhibidos sus trabajos fue el centro de la jornada. Cada producción reflejó aprendizaje, dedicación y creatividad, y ese orgullo se multiplicó en la mirada de los padres, que acompañaron con emoción cada propuesta.
Fue una muestra que no solo expuso trabajos: exhibió el compromiso de toda una comunidad educativa y la importancia de generar espacios donde los chicos puedan crear, mostrar y sentirse valorados. Una celebración simple, genuina y potente.
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