Durante la madrugada del lunes, una vivienda perteneciente a un pastor evangélico, ubicada frente al Ponti di Ferro, fue completamente saqueada. Los delincuentes se llevaron muebles, griferías, cables y todos los elementos que habían sido adquiridos con esfuerzo durante los últimos dos años de trabajo y construcción.
“Se llevaron todo, todo lo que con tanto sacrificio habíamos logrado comprar”, expresó con profundo dolor la víctima del robo, quien realizó la denuncia correspondiente ante las autoridades. Según señaló, parte de los objetos sustraídos estarían siendo ofrecidos para la venta en la zona, por lo que se solicita la colaboración de la comunidad.
Desde el entorno del pastor se hizo un llamado a la conciencia colectiva, pidiendo no comprar objetos robados y colaborar con cualquier información que pueda ayudar a recuperar lo sustraído.
El hecho generó indignación y preocupación en los vecinos, que reclaman mayor presencia policial y medidas concretas de seguridad.
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